¿Por qué ocurren las lesiones por sobreuso? El cuerpo humano tiene una enorme capacidad para adaptarse al estrés físico. Solemos pensar que el estrés físico afecta negativamente nuestro bienestar emocional, pero el ejercicio y la actividad pueden causarlo. El estrés físico beneficia a nuestros huesos, músculos, tendones y ligamentos, fortaleciéndolos. Sin embargo, existe un delicado equilibrio entre la degradación y la regeneración de tejido. Cuando la degradación de tejido se produce con mayor rapidez que la regeneración, se produce una lesión por sobreuso. ¿Qué factores causan lesiones por sobreuso? Los errores de entrenamiento son la causa más común de lesiones por sobreuso. Estos errores se deben a una rápida aceleración de la intensidad, la duración o la frecuencia de la actividad. Las lesiones por sobreuso también pueden ocurrir en atletas que regresan a un deporte o actividad después de una lesión e intentan recuperar el tiempo perdido exigiéndose demasiado rápido. Una técnica adecuada es fundamental para evitar lesiones por sobreuso. Algunas personas son más propensas que otras a sufrir lesiones por sobreuso. Los desequilibrios entre la fuerza y la flexibilidad en ciertas articulaciones predisponen a las personas a sufrir lesiones. La alineación corporal, como las rodillas valgas, las piernas arqueadas, la longitud desigual de las piernas y los pies planos o con arco alto, también influyen en las lesiones por sobreuso. Muchos atletas también presentan puntos débiles debido a lesiones antiguas o lesiones no rehabilitadas por completo. Otros factores incluyen el equipamiento, como el tipo de calzado para correr o el terreno. ¿Cuál es el tratamiento para las lesiones por sobreuso?
Reducir la intensidad, la duración y la frecuencia de una actividad
Adoptar un programa de entrenamiento de intensidad alta/baja y combinarlo con otras actividades para mantener la condición física
Aprender sobre el entrenamiento y las técnicas adecuadas con un entrenador o preparador físico
Realizar un calentamiento adecuado antes y después de la actividad
Usar hielo después de una actividad para dolores y molestias leves
Usar antiinflamatorios según sea necesario. Si los síntomas persisten, un especialista en medicina deportiva puede crear un plan de tratamiento más detallado para su afección específica. Los fisioterapeutas y preparadores físicos también pueden ayudarle al comenzar un programa de ejercicios o un deporte para prevenir problemas crónicos o recurrentes. Modificarán su programa para ayudarle a mantener su condición física general de forma segura mientras se recupera de una lesión. Debe volver a jugar solo cuando un profesional de la salud le dé el visto bueno. Para obtener más información o programar una cita con un proveedor de medicina deportiva, haga clic aquí.